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María Marrodán es la primera mujer delegada del Gobierno

Tras su paso por el Ayuntamiento de Logroño como concejala y una efímera etapa como diputada nacional del PSOE, María Marrodán suma un nuevo hito en su carrera política como delegada del Gobierno central en La Rioja, un cargo ocupado por primera vez por una mujer en la región. Recién aterrizada en el despacho del número 3 de Muro de la Mata, Marrodán elogia el trabajo de su predecesor y anuncia esfuerzo para seguir por el «buen camino» abierto por José Ignacio Pérez.
Apenas tuvo tiempo para cogerle el gusto al escaño en el Congreso de los Diputados y ahora ha sido nombrada delegada del Gobierno. ¿Le atrae más esta nueva responsabilidad?
En cualquiera de los dos espacios es un privilegio formar parte de un proyecto político. Me siento muy afortunada. Sí que es verdad que en el Congreso ha sido un año muy complicado, y justamente ahora es cuando empezaba la actividad parlamentaria a pleno rendimiento. Pero estar ahora aquí es estupendo y un orgullo.
El hecho de ser la primera mujer delegada del Gobierno en La Rioja supone un hito en el camino hacia la igualdad. ¿Es para usted una doble responsabilidad protagonizar ese hito unido al cargo en sí?
La responsabilidad en este momento es múltiple y por diversos factores. Ser la primera mujer que ocupa este cargo en La Rioja es para mí un orgullo personal, pero además conlleva la responsabilidad de que no quede en una mera anécdota. Cuando hablamos de igualdad o de que las mujeres podamos alcanzar puestos de relevancia, no se trata solo de llegar, sino que después hay que mantener ese compromiso con la igualdad. Es parte de una responsabilidad extra que tenemos las mujeres que llegamos a estas posiciones, no olvidarnos de que todavía para nosotras sigue siendo mucho más difícil y que tenemos la obligación de que esos suelos de cristal puedan romperse y que esos suelos pegajosos cada vez lo sean menos. No es llegar y dar por hecho que estamos aquí por una cuestión de cuotas, sino de demostrar que podemos hacer las cosas igual de bien y que llegue un momento en que no nos resulte tan difícil.
¿La circunstancia de que en estos momentos los gobiernos central y autonómico e incluso el Ayuntamiento de Logroño tengan el mismo color político, facilitará un mandato plácido en su cargo?
Es un marco general, no para buscar la placidez, sino para aprovechar el momento. Es un momento estupendo, no solo por el Gobierno de La Rioja y la capital, sino porque la práctica totalidad de las cabeceras de comarca tienen alcalde o alcaldesa socialista. Ahora que las riojanas y los riojanos nos han dado la oportunidad, debemos aprovecharla para demostrar que hemos venido para hacer las cosas bien, superar ciertos debes que había con esta Comunidad y la placidez no es el objetivo.
¿Desde su puesto de representante del Gobierno central, se puede ser reivindicativa, ir a Madrid a pegar un golpe encima de la mesa?
El papel de una delegada de Gobierno es estar aquí y representar a ese Gobierno progresista que está ya a pleno rendimiento y que está ya trayendo noticias muy buenas para todos los españoles y por supuesto también para La Rioja. Pero también hay una doble dirección, esa obligación de hacer de nexo en el otro sentido y, desde luego, que en Madrid se conozcan las reivindicaciones y necesidades de esta tierra. Así es que seguiré comprometida con la agenda riojana, que ya ha venido funcionando y que tenemos todos muy presente.
El capítulo de infraestructuras se lleva buena parte de las reivindicaciones de La Rioja. ¿2020 será un año de buenas noticias?
Estoy convencida de que iremos teniendo buenas noticias. El lunes se formalizó el contrato del tramo Santo Domingo-Villamayor del Río en la A-12 y el inicio de las obras es inminente. Desde luego si algo ha marcado los 20 meses anteriores de mi predecesor en la Delegación del Gobierno es que en La Rioja se han desatascado cuestiones y se ha licitado gran cantidad de inversiones en infraestructuras de comunicación, con más de 200 millones de euros directos, no comprometidos o puestos en un papel, sino licitados; como la ronda sur, una obra de gran magnitud y ya en marcha. Ya hemos tenido buenas noticias y pruebas palpables de que La Rioja cuenta. El Gobierno central sabe que La Rioja tiene necesidades y hago míos los compromisos y los planes del anterior delegado, porque se ha hecho buen trabajo.
¿Qué asunto ocupa la prioridad número uno en su agenda?
La prioridad ahora son los Presupuestos Generales del Estado, que necesita tanto todo el país y que estarán alineados con los objetivos de este Gobierno progresista de coalición. Tenemos que remangarnos y trabajar para que esas buenas noticias puedan materializarse y comprometer inversión y proyectos para impulsar La Rioja. En una línea de continuidad, porque los proyectos son los mismos. Mi llegada a la Delegación no va a suponer una ruptura con el trabajo anterior, porque ha sido bueno y hago míos los objetivos por pura coherencia.
¿La incertidumbre legal sobre el desvío del tráfico pesado de la N-232 a la autopista ha quedado zanjada con la aprobación en enero de un Real Decreto que lo avala?
En principio sí. La aprobación de ese Real Decreto era importante para dotar de mayor seguridad y evitar problemas. Seguiremos trabajando en ese espíritu, en aras de una mayor seguridad viaria.
¿El Gobierno confirmará la declaración de Obligación de Servicio Público para el aeropuerto Logroño-Agoncillo?
Eso está solicitado y la expectativa es que en un plazo razonable pueda aprobarse esa declaración. La Rioja tiene ese déficit en comunicaciones y eso es una prioridad. La parte buena es que los intereses de las administraciones están perfectamente alineados con mejorar la situación aquí. Hay que seguir apostando por las comunicaciones por carretera, pero otra gran apuesta tiene que ser el ferrocarril. Ahí tenemos mucho trabajo pendiente, mucho que desatascar, porque todos sabemos que con anteriores administraciones se han ido pasando plazos y desapareciendo cuestiones en las que se había avanzado. Tenemos que acercarnos a Madrid para superar nuestros retos, como potenciar nuestra industria y que La Rioja sea mayor motor económico y un lugar más atractivo en la lucha contra la despoblación.
La Rioja ya ha dicho en innumerables ocasiones que no renunciará a estar en el corredor ferroviario Cantábrico-Mediterráneo de alta velocidad. Pero la cuestión son los plazos para que sea una realidad.
Se está avanzando en cosas que ha habido que volver a hacer, porque en otros momentos se han dejado morir y caducar. Lo importante es que se trabaja sin descanso y con el objetivo de avanzar. Por supuesto, la palabra renuncia no cabe.
¿En qué momento de tramitación se encuentra el tramo Castejón-Logroño de ese corredor?
Está en licitación el propio proyecto. Son infraestructuras con procesos muy largos y el trabajo consiste en que esto no pierda pulso y se vayan cumpliendo objetivos.
¿Está prevista a corto plazo la presencia de algún alto cargo del Gobierno central en La Rioja?
En breve, en algún momento de la semana que viene, tendremos el acto de toma de posesión aquí en la Delegación del Gobierno, y seguramente tendremos ahí la visita de una persona del Gobierno.
Frente a la violencia de género, llevamos años incidiendo en concienciación social y educación. ¿Se puede hacer algo más desde las fuerzas de seguridad para frenar esa lacra?
En la Delegación del Gobierno, tiene un espacio fundamental con la Unidad de Lucha contra la Violencia de Género. Cualquier esfuerzo es poco, pero debemos de tomar conciencia como sociedad que el problema nace del machismo presente en nuestra sociedad y de una concepción cultural muy enraizada y con la que es muy difícil terminar. Por eso es muy importante trabajar en concienciación y frente al negacionismo que ahora amenaza a los logros alcanzados y consensos; esas voces a la derecha de la derecha, que vienen a decirnos que esto no existe, que no hay una violencia específica contra la mujer. Ahí tenemos un plus en la lucha para recuperar los consensos. Porque la clave está en la educación y la concienciación social.
¿Con los proyectos de los cuarteles de Guardia Civil en Alfaro y Villamediana se cumplen las necesidades materiales de las fuerzas de seguridad en la región?
Son dos proyectos muy importantes y que demuestran que hay un compromiso con la seguridad en La Rioja y que se van dando pasos en cuestiones que llevaban un tiempo enquistadas. Siempre hay necesidades, pero existe un compromiso y se van dando pasos. La Comunidad de La Rioja es segura y quienes pretenden agitar fantasmas poniendo en duda esto lo único que hacen es un oposición irresponsable.
¿Cómo está la aportación del Estado a la financiación de las obras del Instituto Sagasta?
Creo que el Partido Popular en La Rioja anda un poco despistado y haciendo un poco la digestión de lo que les han dicho los ciudadanos en todas las convocatorias electorales. Nunca ha habido más compromiso con el Sagasta que esa partida de 800.000 euros en los Presupuestos Generales del Estado. Trabajamos para que esa obra pueda contar con la financiación suficiente. Estamos en un periodo de elaboración de los presupuestos de 2020 y el compromiso es conseguir la mejor financiación posible, pero en los presupuestos de 2018, que son los que están aún en vigor, hay una partida de 800.000 euros, nunca ha habido otra cosa.
Una de las cuestiones pendientes con el Gobierno central son las compensaciones por el ‘efecto frontera’ debido a las fiscalidades vasca y navarra, que establece el artículo 46 del Estatuto riojano. ¿Cómo podrá materializarse esa aspiración?
En seis meses de gobierno socialista en La Rioja y con veinte meses de gobierno socialista en España se está más cerca que nunca para poner en marcha algún mecanismo de negociación para hacer valer el artículo 46 y ver de qué manera se nos puede favorecer a La Rioja por aquel famoso dumping fiscal. Estamos más cerca de lo que hemos estado en 24 años.
El campo es un sector para la economía riojana y en el sector hay inquietud por la situación actual y por el futuro de la PAC.
El Gobierno de España ya ha dicho que se está peleando por mantener, al menos, el mismo nivel de intensidad en las ayudas, apostar por la profesionalización del sector, la entrada de jóvenes, el reconocimiento del trabajo de las mujeres.