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Pablo Casado destituyó a Alfonso Alonso tras negarse a ceder en las listas: "Así no podíamos hacer campaña"


Fin al culebrón Alonso. El presidente del PPPablo Casado, comunicó este domingo por la tarde al presidente de los populares vascos que no será el candidato de la coalición PP+Cs a las elecciones autonómicas del próximo 5 de abril. En su lugar, optará a lehendakariCarlos Iturgaiz, según reveló el secretario general del PP, Teodoro García Egea, en una rueda de prensa convocada a última hora en la sede nacional del partido. Iturgaiz "representa el constitucionalismo en su más amplia expresión" y "conoce mejor que nadie su tierra", argumentó el número dos de Casado.
Después de haberse negado a reunirse con García Egea el viernes, Alfonso Alonso sí se desplazó este domingo a Madrid para debatir con él y con el vicesecretario Antonio González Terol sobre la crisis interna del PP vasco y sobre las condiciones finales del acuerdo con Ciudadanos.
Allí se constató el "desencuentro total" sobre las listas, sobre todo sobre los nombres para Álava y Vizcaya, las dos provincias en las que el PP tiene fuerza. "Alonso no quería ceder" a sus pretensiones para colocar a los suyos, después de que los tres candidatos de las generales los impusiera Casado, apuntan fuentes del PP conocedoras de la negociación.
Según ha podido saber EL MUNDO, Alonso pidió que Génova no pilotara la designación de los puestos de salida, cosa a la que la dirección nacional no estaba dispuesta a renunciar. El presidente del PP vasco y el equipo de Casado chocaron sobre casi todos los puestos en liza. Y se quejó amargamente de los términos de la coalición con Cs. "Y así no podíamos hacer campaña", añaden en el entorno del presidente nacional popular. Ahí el cese cayó por su propio peso, opinan en Génova, donde sostienen que ellos querían "consensuar" esas listas.
Su destitución se decidió, según García Egea, "de mutuo acuerdo". Pero no quiso explicar el porqué. "Preferimos quedarnos en las buenas palabras", atajó. En el PP vasco no hablan de solución amistosa, precisamente, sino de decisión fulminante de Casado, porque Alonso quería pilotar las listas y Génova no le dejaba.
La dirección nacional del PP les comunicó la decisión a los presidentes provinciales del PP vasco, a Inés Arrimadas -fue el propio Casado el que llamó a la portavoz y líder de facto de Cs- y a Amaya Fernández, secretaria general de los populares vascos, muy cercana a Alonso. Esta última pidió celebrar este lunes una reunión con dirigentes de Génova. El Comité Electoral del PP aprobará el nombramiento también este lunes.
La elección de Iturgaiz es un intento de Casado para aglutinar a las dos facciones del partido: la que apoya a Alonso y la que lo apoya a él y ve bien los términos de la coalición con Cs. Los segundos se han rebelado contra Alonso por obstaculizar la confluencia, como adelantó este diario.

ITURGAIZ Y SÁENZ DE SANTAMARÍA

Esa bifurcación del PP vasco -los dirigentes de Vizcaya por un lado; los de Álava, por otro; y los de Guipúzcoa, descabezados y divididos- terminó de apuntalar las opciones de Alonso en favor de un candidato que puede suscitar un consenso mayor, a juicio de Casado.
Es importante destacar que Carlos Iturgaiz apoyó -al igual que Alonso- a Soraya Sáenz de Santamaría en el congreso del PP que eligió a Casado como sustituto de Mariano Rajoy. Esto es, según la dirección nacional del PP, una muestra más de integración que se quiere llevar a cabo, tras la fuerte escisión que se ha producido en el seno del partido en el País Vasco.
"Iturgaiz aglutina a todos aquellos que votaron al PP en busca de una referencia. Representa el constitucionalismo en su máxima expresión y los valores que muchas personas han vuelto a encontrar en la coalición PP+Cs", defendió García Egea, antes de recordar que con él el PP quedó segundo en las elecciones de 1998, disparando su resultado.
Hay que recordar que Iturgaiz se retiró de la primera línea de la política en abril de 2019, defraudado con Casado. ¿Por qué? Porque repitió en el puesto 17 de la lista del PP a las elecciones europeas. Es el mismo número que ocupó en 2014, pero esta vez no tenía posibilidad alguna de salir elegido.
Mientras tanto, siguió en el Comité de Dirección del PP vasco y en el Comité Ejecutivo Nacional del PP. Su vuelta cierra ese paréntesis menos de 11 meses después.

EL OBJETIVO: REAGRUPAR EL CENTRODERECHA

De esta forma culmina la escalada de desencuentros entre el dirigente vasco y la dirección nacional del PP, y justo en el momento en el que se consuma la unión con Cs, que ambos ansiaban. Pero Alonso no estaba de acuerdo con los términos del acuerdo suscrito entre Génova y la cúpula directiva de Cs, al darle, a su juicio, un excesivo protagonismo a la formación naranja. Sin embargo, como adelantó este diario, el texto definitivo era beneficioso para él.
La decisión de cesarlo está motivada por un "interés mayor", el de lograr el reagrupamiento del centroderecha y forjar una coalición nacional con Cs. El pacto en Cataluña dependía de que la coalición PP+Cs saliera adelante en el País Vasco. De ahí que en Génova reconozcan que han tratado a los de Arrimadas mejor de lo que se "merecían" en base a su caudal político vasco.
El pasado 20 de febrero, el PP y Cs suscribieron un principio de acuerdo para concurrir juntos. Alonso lo conoció por Cs, que dio una rueda de prensa para desvelarlo. El líder vasco decidió declararse en rebeldía contra Casado, porque darle el número dos de las listas de Álava y Vizcaya a los naranjas le parecía excesivo. Sin embargo, finalmente Cs tendrá el tercer puesto alavés.
El hasta ahora líder del PP vasco no pudo conocer esos nuevos beneficios del acuerdo porque no acudió a la reunión a la que le citó Casado. Y ésa fue la gota que colmó el vaso de la paciencia del presidente del PP, que lo consideró un desaire.
Eso, sumado a un tuit en el que el PP vasco tildaba el pacto de "inasumible", hizo que Casado le diera un ultimátum: o aceptaba el acuerdo o tenía que irse.

UN PP VASCO DIVIDIDO

El aún presidente del PP vasco -su relevo se verá después- criticó a Génova por no haberle hecho partícipe de las negociaciones desde el principio. Su queja se considera "lógica" en el PP vasco, donde el sentir mayoritario es que se le debería haber dado un mayor protagonismo.
Ocurre que, según adelantó este periódico el sábado, Alonso hizo lo mismo con sus subordinados: no avisó a los dirigentes territoriales de que se iba a declarar en rebeldía.
La decisión de Alonso de no aceptar el acuerdo dividió por completo al PP del País Vasco. Por un lado, los fieles al presidente regional han señalado estos días que la confluencia les resta votos y que no se está respetando a su organización.
Por otro, un grupo de dirigentes populares se alzó contra el ex candidato, como adelantó este diario, por "poner en riesgo el futuro del centroderecha".
El dirigente cesado ha protagonizado otros encontronazos con el equipo de Casado en los últimos meses. Singularmente, por las listas para las elecciones generales, en las que el presidente del partido impuso su criterio en todas las provincias, y con su apuesta por un !liberalismo fuerista" para competir con el PNV.