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PAC, Cohesión, sherpas... Guía para no perderse en el laberinto de los presupuestos europeos


Amigos de la Cohesión. Así se han denominado un grupo de países confabulados para intentar minimizar los recortes a los fondos europeos. Se reunieron en Portugal hace unas semanas y firmaron una declaración conjunta. Chipre, República Checa, Polonia, Eslovaquia, Malta, Hungría, España, Bulgaria, Grecia, Letonia, Estonia, Lituania, Eslovenia y Portugal estaban en la cita. Croacia e Italia acudieron, pero optaron por no ratificar el documento.
Cheques compensatorios. Conocidos en el argot comunitario como 'rebates', tienen su origen en el famoso 'cheque británico' que en 1984 logró la primera ministra Margaret Thatcher en Fontainebleau. Reino Unido, sostenía la Dama de Hierro, aportaba demasiado al presupuesto europeo, sobre todo porque apenas se beneficiaba de Cohesión y la PAC, que suponían más de dos tercios del gasto. Y desde entonces recibió siempre una compensación de prácticamente dos tercios del saldo entre sus aportaciones y lo que recibía directamente. Austria, Suecia, Dinamarca, Países Bajos y Alemania, reciben también cheques parciales (sobre sus contribuciones o sobre el IVA, por ejemplo), pero sólo Reino Unido lo tenía garantizado de forma permanente y completo.
Estado de Derecho. Uno de los puntos de fricción es la propuesta de meter condicionalidad a la recepción de fondos de cohesión. Esto es, que sea obligatorio respetar el Estado de Derecho para poder recibir ayudas. Una cláusula que tiene a Hungría y Polonia en el radar. Hasta ahora, hace falta una mayoría cualifica para poder imponer sanciones. La fórmula que se quería abogaba por mayoría inversa, esto es, que para poder impedirlas, pero parece que las presiones de Varsovia y Budapest podrían impedirlo.
Frugales: es la forma en la que se han autodefinido Suecia, Dinamarca, Austria y Países Bajos. Abogan por un Presupuesto más reducido, que no sea más del 1% del PIB de la UE, más "moderno" y que mantenga los cheques compensatorios (o rebates) de los que se benefician algunos contribuyentes netos. Son los que tienen una posición más dura y mediática, con un poso moralista. Consideran que pagan demasiado y que no pueden ni deben aportar más. Afirman que aunque el 1% del PIB es menos que el 1,16% del periodo 2014-2020, en realidad es más. En términos absolutos, porque la economía comunitaria es mucho mayor ahora. Pero también, dicen, en relativos, puesto que en concreto, las economías de los cuatro frugales es mayor que la del resto también. Además, Países Bajos, por ejemplo, tiene un Gobierno de coalición que hace años ya fijó su techo de gasto para la legislatura entera, así que el primer ministro, Mark Rutte, con mandato parlamentario, dice que no puede de ninguna manera subir los impuestos a sus ciudadanos ni recortar las prestaciones a nivel nacional. Y exigen recortes en la PAC y los Fondos de Cohesión para dedicarlos a cambio climático, gestión migratoria o la innovación.
Marco Financiero Plurianual (MFP o MFF por sus siglas en inglés) es el Presupuesto de la UE. Antes de 1980, el grueso de los recursos de las Comunidades Europeas provenía de los derechos aduaneros y gravámenes agrícolas y azucareros. A inicios de esa década se sumaron ingresos del IVA. Y a finales, aportaciones directas de los países según su renta nacional bruta. Durante un tiempo el Presupuesto se hacía año a año, pero con el crecimiento y las adhesiones se volvió imposible, así que ahora se calcula en periodos de siete años. El vigente es el de 2014-2020, y el próximo, el que se está negociando estos días, es para 2021-2027. La Agricultura y los Fondos de Cohesión son las partidas que se llevan la abrumadora mayoría de los fondos, pero las nuevas prioridades van comiendo el terreno poco a poco.
NegoBox, de Negotiating Box. En el argot europeo llaman así, o caja, a la propuesta general y desglosada para el Presupuesto comunitario. La Comisión presentó una en 2018, la presidencia filandesa, que estuvo al frente de la UE el semestre pasado, otra. Y Charles Michel una más hace una semana. Tras el primer intercambio con los líderes este jueves, tendrá que hacer una nueva con cambios
Parlamento Europeo: La Eurocámara tiene un papel clave en el proceso de aprobación del Marco Financiero Multianual. Una vez que los líderes pacten las líneas principales, la propuesta llega a los diputados, que deben respaldarla o no. En las últimas semanas, las advertencias de la institución ha sido muy claras, afirmando que no pueden consentir un Presupuesto tan poco ambicioso. El Parlamento pedía que llegara hasta el 1,3% del PIB comunitario, y el 1.074% que está ahora en discusión les parece insultante. La institución amenaza con el veto, con el bloqueo, pero no muchos países se lo toman en serio. "No veo que si los líderes llegan a un acuerdo el Parlamento lo tumbe, con la consecuencia de no tener Presupuesto el 1 de enero de 2021", explican diplomáticos del norte. "Este no es el mismo Parlamento que en 2013" avisó ayer su Presidente, David Sassoli, recordando que populares y socialistas ya no tienen una mayoría absoluta y que los grupos pueden hacer una fuerte presión.
Recursos propios: además de los habituales (aduanas, IVA o gravamen del azúcar) la propuesta para el próximo marco financiero incluye nuevas formas de ingresos para la UE, como un posible impuesto a los plásticos y otro a las emisiones de carbono
Sherpas: se conoce así a los negociadores que tienen la confianza total de los jefes de Estado y de Gobierno y que se pelean entre ellos antes y durante las cumbres. Son los encargados, junto a funcionarios de la Comisión o el Consejo, de redactar los documentos de conclusiones y, en este caso, las propuestas de recortes o ajustes. Tras la salida de José Manuel Albares de Moncloa, el responsable español para temas económicos es Manuel de la Rocha, director de la Oficina Económica.
Techo. La forma de negociar los presupuestos es muy complicada. Todo inicia con una propuesta de la Comisión Europea, que hace la parte técnica. Hasta la fecha, el MFP había ido aumentando siempre, pero el Brexit ha trastocado la senda. Sin Reino Unido, que era contribuyente neto, ha dejado un agujero de entre 70.000 y 80.000 millones, así que los técnicos en 2018 rebajaron la propuesta. El Presupuesto del periodo 2014-2020 estaba en 1,08 billones o el 1,16 del PIB de la UE (teniendo en cuenta 27 países). La Comisión Europea propuso dejarlo para 2021-2027 en el 1,11 de la renta nacional bruta, un techo máximo. El Parlamento europeo exige que sea del 1,3%. La propuesta de Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, que es la última y con la que se ha llegado a la súpercumbre de esta semana es un Marco Financiero del 1,074% del PIB comunitario (1,095 billones de euros) hasta 2027.