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faltan dos semanas para que se cumpla un año del regreso


Aunque todavía faltan dos semanas para que se cumpla un año del regreso de Zinedine Zidane al banquillo del Real Madrid, en los 355 días que se han consumido desde aquel 11 de marzo de 2019, el entrenador francés ha transitado por un mar de corrientes cambiantes, que esta noche, a la espera de recibir al Barcelona en el Bernabéu, le mantiene indeciso en la orilla. Desde ahí trata de encontrar la solución para evitar el avance de una ola que amenaza con llevárselo todo por delante. “Estamos en un periodo delicado, pero nada más”, dijo el sábado.
La secuencia de resultados que define la trayectoria del Madrid durante el pasado mes de febrero —dos victorias, un empate y tres derrotas—, ha virado por completo el rumbo de una temporada que ha alcanzado su punto álgido rememorando, precisamente, el derrumbe que arrastró hace un año a Santiago Solari y devolvió a Zidane al banquillo blanco. Entonces, tres derrotas consecutivas, dos de ellas ante el Barcelona (en semifinales de Copa y Liga), rematadas después con el fiasco frente al Ajax en la vuelta de octavos de la Champions, se llevaron por delante al argentino y terminaron con la excedencia de Zizou.
“Va a ser un partido muy bonito de fútbol y tenemos una gran oportunidad de hacer un gran encuentro. Vamos a dar lo máximo para ganar”, reconoció el técnico del Madrid en la rueda de prensa previa al encuentro. Sin embargo, fiel a su estilo, no adelantó ni descubrió ningún apartado que pueda siluetear el once que presentará esta noche en el clásico, y no es solo por una cuestión de secretismo. Esa política de rotaciones que ha empleado durante gran parte de la temporada el francés, y que se ha evidenciado especialmente en las últimas semanas (no ha repetido alineación en ninguno de los últimos cinco partidos), desdibuja la figura de un Madrid que, perdido el liderato, encara un duelo trascendental en la lucha por el título doméstico, el torneo que esta temporada ha recibido los mayores elogios por parte de Zidane.

Brahim, Ramos y Kroos, durante el último entrenamiento.
Brahim, Ramos y Kroos, durante el último entrenamiento.  EFE
Sin victorias en el Bernabéu ante el Barça en LaLiga desde octubre de 2014 (3-1), con cuatro derrotas consecutivas en las últimas visitas ligueras a Chamartín, y con el precedente del empate a cero de diciembre en el Camp Nou, el técnico del Madrid observa el clásico de este domingo como una “oportunidad” para reconducir el paso. Sin embargo, a pesar de la crisis goleadora por la que atraviesa su equipo, Zidane ha dejado fuera de la convocatoria a Jovic (es la tercera vez esta temporada, la primera sin que medie ninguna lesión o enfermedad) y ha reclutado a Mariano en su lugar. La última vez que el hispano-dominicano, inédito en Liga, y fichado en agosto de 2008 por 21 millones y medio de euros, entró en una convocatoria fue en el mes de enero, para los dos partidos de la Supercopa de España, en los que disputó 44 minutos entre ambos. “No estoy preocupado por la falta de gol. No se trata de eso. Lo más importante es recuperar nuestra solidez defensiva porque sabemos que podemos marcar goles”, mantuvo Zidane. El Barcelona no se queda sin marcar en Liga en el Bernabéu desde hace 14 años, un espacio de tiempo en el que Leo Messi ha acumulado 26 goles como azulgrana, siendo el cuarto equipo al que más veces ha marcado en Primera.
Necesitamos a nuestra gente con nosotros desde el minuto 1 al 90"
A las bajas por lesión de Hazard y Asensio se suma también la de Rodrygo, expulsado con el Castilla en la última jornada. El brasileño, sin embargo, no ha estado contando para Zidane en las últimas semanas, y se ha caído de las últimas cinco convocatorias. “A veces va a estar fuera y a veces dentro porque hay 25 jugadores en la plantilla”, se justificó Zidane, que ha empleado el mismo sistema con Vinicius, al que fue alternando en los meses de octubre y noviembre precisamente con su compatriota.
El regreso de Bale después de su reaparición en los últimos minutos del partido ante el City, amplía la nómina de futbolistas que podría emplear en el ataque, aunque la revalorización de Isco, titular en Champions y el futbolista encargado de ocupar el puesto de cuarto e incluso quinto centrocampista cuando el esquema del 4-3-3 ha variado (en diez ocasiones desde agosto) mantiene abierta la duda sobre la participación de salida del galés, antes pieza insustituible.
“Es un momento delicado porque llevamos tres partidos sin ganar en nuestro estadio pero sabemos que son cosas que pueden pasar. Nuestro ánimo debe ser muy positivo para cambiar eso y lo vamos a sacar juntos. Necesitamos a nuestra gente con nosotros desde el minuto 1 al 90. Puedo entender que nuestra afición esté tocada o molesta, pero la necesitamos y ellos necesitan a su equipo”, solicitó Zidane. Si bien como jugador del Madrid disputó once clásicos (cuatro victorias, cuatro empates y tres derrotas), como entrenador no conoce la victoria en Liga en casa.