Europa

Noticias por hora

La Rioja hay ahora más de 400 enfermos ingresados en centros hospitalarios


El coronavirus está sometiendo al sistema sanitario español (y mundial) a una presión sin precedentes en épocas de paz. Las medidas de confinamiento buscan aplanar la curva de contagios, de manera que los pacientes puedan ser mejor gestionados por los hospitales, pero las cifras siguen levantando preocupación: en La Rioja hay ahora más de 400 enfermos ingresados en centros hospitalarios, 29 de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El portavoz del Gobierno, Chus del Río, insistió ayer en que la comunidad autónoma podría llegar a contar hasta con 54 camas en la UCI, pero la propia naturaleza de la enfermedad, que en muchos casos exige estancias muy prolongadas en Cuidados Intensivos, obliga a plantearse qué hacer en caso de saturación del servicio.
La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc) ha elaborado unas «recomendaciones éticas» para la toma de decisiones en la situación «excepcional» de la crisis sanitaria derivada de la pandemia. Las normas tratan de ofrecer a los profesionales unas guías de comportamiento en caso de congestión del sistema: si no hay suficientes camas en la UCI y no hay suficientes respiradores..., ¿a quién debe atenderse en primer lugar? Son decisiones difíciles, pero que a veces suceden en la llamada «medicina de catástrofe» y para las que conviene tener previsto un marco de actuación.

Se trata, en primer lugar, de evitar que la única norma que guíe la asignación de recursos sea el mero orden cronológico: «Hay que huir del criterio de que el primero en llegar sea el primero en ingresar», advierte en varias ocasiones la Semicyuc. Y para ello insiste en que es «imprescindible establecer un triaje al ingreso, basado en privilegiar la 'mayor esperanza de vida'». Esto es: los recursos escasos deben quedarse para aquellos pacientes críticos e inestables que, a criterio médico, mejor puedan responder al tratamiento. Esto supone, según los intensivistas, «no ingresar en la UCI a aquellas personas para las que se prevé un beneficio mínimo». En principio, y en caso de colapso, no dispondrían de cama en la UCI ni de sistema de ventilación mecánica invasiva (VMI) los mayores de 80 años, los pacientes entre 70 y 80 que sufran alguna patología previa importante o aquellos con demencia. Eso no significa que esos enfermos queden a la intemperie, puesto que el mismo documento exige su tratamiento, aunque con medios no invasivos o fuera de la UCI.
Salud puntualiza que hasta la fecha no ha habido que poner en marcha el protocolo
En el caso de La Rioja, en el hospital San Pedro funciona un comité asistencial de ética que ha elaborado, con base en este protocolo, unas instrucciones de actuación en caso de saturación de las UCI o de falta de respiradores invasivos. Según estos criterios, «la necesidad terapéutica de todo paciente con insuficiencia respiratoria aguda se determinará en función de criterios objetivos de idoneidad y expectativa de resolución del proceso con buena calidad de vida y funcionalidad». Estos procedimientos sirven para que, cuando llegue el momento de tomar una decisión compleja, esta no dependa únicamente del criterio de un único facultativo, sino que sea fruto de una decisión colegiada y consensuada.
No obstante, la Consejería de Salud advierte de que hasta la fecha «no ha habido que poner en marcha» el protocolo y confía en que finalmente no sea necesaria su aplicación porque ahora se está «al 50% de la capacidad de la UCI» y estima que el servicio no se verá desbordado.