Europa

Noticias por hora

Urgencias: de 300 a 90 atenciones diarias



El servicio de Urgencias del Hospital San Pedro ha cambiado su estampa habitual desde el eclosión de la crisis sanitaria. El constante trasiego tan frecuente durante buena parte del año y la imagen de usuarios y sus familiares a la espera de ser recibidos en la unidad por los profesionales sanitarios ha mutado en un goteo residual. La imagen de ese vacío se corrobora en cifras y estadísticas. Frente a una media de 300 atenciones diarias, la ratio ha menguado en las últimas semanas a entre 90 y 125 mientras la actividad del hospital continúa al máximo rendimiento.
A los reparos por acudir en caso de no ser absolutamente necesario se suma el protocolo articulado para facilitar la gestión. «Los pacientes no deben venir de manera espontánea, sino consultar antes con su médico de familia o llamar al teléfono 112», recuerda el coordinador de Urgencias, Pedro Marco. El personal de la unidad se centra fundamentalmente en pacientes con infecciones por coronavirus o sospecha de la enfermedad, sin descuidar tampoco a otros que presentan afecciones graves no relacionadas con el COVID-19 tales como fracturas, infartos, ictus o neumonías no causadas por el nuevo virus.
En ese escenario se han adoptado medidas para blindar el servicio. «Es esencial que no se produzcan infecciones entre usuarios, y de hecho solo estamos en condiciones de atender a pacientes que presentan urgencias reales que precisen de atención hospitalaria», subraya Marco al explicar que la unidad se ha reorganizado con ese fin de manera que existen dos circuitos absolutamente diferenciados: uno para los afectados de COVID-19 (infectados o con sospecha de ello) que se ubican en boxes específicos y áreas aisladas, y otro para el resto de las patologías. «Es por la seguridad del propio usuario y también por la de los demás», abunda el coordinador, insistiendo en que para que todo ello sea eficaz resulta crucial contar con la colaboración de la ciudadanía.

La mejor ayuda

El redoblado esfuerzo que afrontan los profesionales del servicio de Urgencias deja hueco también al agradecimiento a las iniciativas de apoyo a todo el personal sanitario. Marco insiste en que «la mejor manera con que la gente nos puede ayudar para que podamos seguir atendiendo a quien más lo necesita es cumpliendo estrictamente las instrucciones del estado de alarma, sobre todo el aislamiento domiciliario, y usando de forma adecuada los servicios sanitarios». «Nadie debemos bajar la guardia mientras esta situación persista», avisa.