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"Tormenta perfecta": ¿Qué errores llevaron a la grave crisis del coronavirus en Lombardía?



Italia fue el primer país de Occidente en imponer las medidas restrictivas para frenar la propagación del coronavirus. Además, fue el primer país europeo que suspendió todo el tráfico aéreo con China el 31 de enero e incluso puso escáneres en los aeropuertos para detectar a pasajeros con fiebre. Pero al parecer, para estas fechas ya era demasiado tarde.
Hoy el total oficial de muertes causadas por el nuevo coronavirus en Italia asciende a casi 27.000, lo que pone al país en el segundo lugar después de EE.UU.
Sin embargo, llama la atención el caso de Lombardía. Ubicada en el norte de Italia, esta región llegó a ser la más afectada en el país de Europa que más sintió los efectos del covid-19. 
Allí el brote del nuevo coronavirus abatió un sistema médico que durante mucho tiempo se consideraba uno de los mejores de Europa. La cifra oficial de fallecimientos en Lombardía es de 13.325, la mitad del total de Italia, aunque este número puede ser mayor, ya que no cuenta a todos los ancianos que murieron en geriátricos.
Según el artículo publicado por The Associated Press, fueron toda una serie de factores que contribuyeron a la creación de una "tormenta perfecta" en Lombardía, donde el elemento demográfico y las deficiencias de atención médica colisionaron con intereses políticos y comerciales. 
Epidemiólogos afirman que el virus había estado circulando ampliamente en Lombardía desde principios de enero o incluso antes. Sin embargo, el primer caso se registró en Italia el 21 de febrero, cuando la Organización Mundial de la Salud aún insistía en que el virus era "controlable" y no tan infeccioso como la gripe. En aquel entonces los médicos italianos tenían información escasa para poder atender al paciente de manera adecuada.

"El factor determinante"

Uno de los factores clave de la tragedia de Lombardía podría ser la dependencia del sistema sanitario del país de la atención a domicilio. "Probablemente será el factor determinante de por qué tenemos una tasa de mortalidad tan alta en Italia", cita la publicación al neumólogo italiano Maurizio Marvisi.
Italia se vio obligada a recurrir a esta medida en parte debido a su baja capacidad en unidades de cuidados intensivos (UCI). Después de años de recortes presupuestarios, el país entró en la crisis sanitaria con 8,6 camas UCI por cada 100.000 personas, muy por debajo del promedio de la OCDE de 15,9, y aún más en comparación con las 33,9 que tiene Alemania.
Además mostró su deficiencia el servicio de medicina familiar. A los especialistas de ese sector les faltó información sobre el virus, los equipos de protección, y sobre todo, las pruebas para detectar el coronavirus. El personal médico no podía saber si estaba contagiado porque las pruebas estaban disponibles solo para aquellos con síntomas graves, ya que los laboratorios de Lombardía no daban abasto. Como consecuencia de ello, unos 20.000 médicos italianos fueron infectados y 150 fallecieron.
Una de las causas que también facilitó el brote del nuevo coronavirus en Lombardía fue la gestión de la crisis a nivel regional, ya que las autoridades de algunas provincias y localidades tardaron semanas en reaccionar imponiendo medidas de restricción, como fue el caso de Alzano en la provincia de Bérgamo.
Se reporta que ya a principios de febrero había allí pacientes con neumonía grave, sin embargo en esta localidad el régimen de confinamiento se instauró recién el 7 de marzo, cuando el Gobierno nacional cerró toda la región. "Si se hubiera hecho (el cierre total) de inmediato, tal vez podrían haber detenido el contagio en el resto de Lombardía", resumió el doctor Guido Marinoni, jefe de la asociación de médicos en la provincia de Bérgamo.

El corazón industrial del país

Otro factor que tuvo un papel relevante en la rápida propagación del covid-19 paradójicamente fue lo que siempre ha sido la ventaja que ostentaba Lombardía. Con 10 millones de habitantes (una sexta parte del total de Italia) es la región más densamente poblada y el corazón industrial del país con la capital comercial, Milán.
Sin embargo, esta vez su estatus le jugó una mala pasada. Teniendo en cuenta su importante papel en la economía nacional, que además no estaba en su mejor condición antes de la pandemia, el bloqueo de la actividad empresarial suponía un golpe muy fuerte para el sector productivo.
Los sindicatos y alcaldes de algunas de las ciudades más afectadas de Lombardía ahora dicen que el principal grupo de presión industrial del país, Confindustria, se esforzó enormemente para impedir bloqueos y paradas de producción, ya que el costo económico sería demasiado grande en una región responsable del 21 % del PIB de Italia.
Incluso después de que el Gobierno italiano cerró toda Lombardía, se permitió que las fábricas permanecieran abiertas, lo que a su vez provocó huelgas. Los trabajadores estaban preocupados de que se sacrificara su salud para mantener en funcionamiento el sector industrial del país. Sin embargo ahora, cuando Italia comience una reapertura gradual, Lombardía probablemente será la última región en abrirse por completo.
La gestión de las residencias de ancianos fue otro factor que influyó dramáticamente en la situación de la epidemia del nuevo coronavirus en Lombardía, que tiene más personas mayores de 65 años que cualquier otra región italiana, y alberga un 20 % de todos los centros para la gente de tercera edad del país.
De los 3.045 fallecidos en el período del 1 de febrero al 15 de abril en la región, 1.625 dieron positivo a la enfermedad o mostraron los síntomas del virus, según los resultados preliminares de una encuesta realizada por el Instituto Superior de Salud.
Hoy las autoridades italianas investigan tanto posibles fallos en la gestión de la pandemia del nuevo coronavirus que habrían cometido la dirección y el personal de las residencias sanitarias asistenciales del país, como las medidas tomadas por las autoridades locales de salud y los Gobiernos regionales que podrían haber agravado la situación.