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Tres semanas de confinamiento por el estado de alarma han dejado 11.816 multas interpuestas por la Policía Municipal en la ciudad de Madrid


Tres semanas de confinamiento por el estado de alarma han dejado 11.816 multas interpuestas por la Policía Municipal en la ciudad de Madrid, es decir, una media por encima de las 500 diarias. Y siempre un nombre en lo alto de esa lista: Puente de Vallecas. Un distrito que en algunas ocasiones ha llegado incluso a duplicar y triplicar al segundo en ese ránking. Ahora, las preguntas: ¿por qué se acumulan tantas sanciones en el mismo lugar? ¿No se cumple la cuarentena en esta zona?
Si uno camina por los 2,5 kilómetros que recorre la avenida de la Albufera, principal vía del distrito, no apreciará una imagen muy distinta a la del resto de calles de la capital con un panorama desértico salvo en las inmediaciones de los comercios de alimentación. Ahí empieza uno de los focos de esas sanciones.
A las puertas de la pastelería Sanli, Justino lee la prensa apoyado sobre la barandilla que separa acera y calzada. "Aquí estoy esperando a que acabe de comprar la mujer", indica. "Yo sola no puedo con la compra", afirma María cuando sale del local. La escena se repite en un lapso de una hora hasta en cinco ocasiones con diferentes personajes, escenarios y relaciones familiares. Juan y Leonor, en el mercado de Puente de Vallecas; Pedro y Manuela, en el Lidl de Pablo Neruda, o Bernabé y Julia, en el Alcampo de Monleón.
Precisamente cerca de esa zona, una pareja de policías nacionales impone una multa a una madre y a su hija por incumplir el confinamiento yendo juntas a la compra. "Las llevamos siguiendo desde casi un kilómetro, señora", le explican los agentes antes de sancionarlas. "Es muy difícil cambiar esos hábitos en gente mayor por ejemplo", explica Ángela, vecina del barrio de Palomeras Bajas.
Pero el problema es más profundo que este en el distrito de Puente de Vallecas. "En la zona del casco histórico del Puente hay muchas viviendas masificadas con familias enteras viviendo en habitaciones", explica Jorge Nacarino, portavoz de la asociación de vecinos de Puente de Vallecas, que recuerda también que el distrito "duplica a muchos en población" aunque las cifras muestran que la densidad no es tan elevada.
Misma realidad expone un mando de la Policía Municipal advirtiendo de que hay muchos pisos pequeños y que mucha gente intenta "darse un paseo" o "romper la rutina diaria" sin entender que no lo puede hacer y subraya que este es un distrito "con gran población y con mucha gente joven"", al igual que Centro, que acumula una parte importante de las sanciones también.
"Nosotros cuando nos encontramos con gente mayor en estas circunstancias intentamos advertirles simplemente e insistir en las recomendaciones, pero hay situaciones en las que es imposible no multar", señalan dos agentes que patrullan en las inmediaciones del mercado municipal. "Ayer multamos a dos señores que estaban aquí hablando en la plaza porque era la tercera vez que ya les veíamos en una mañana y ya les habíamos advertido de que tenían que cumplir la norma", añaden.
Otra situación a la que se enfrentan en el distrito es "la gente acostumbrada a hacer su vida en la calle porque apenas tienen un techo para dormir", asegura Jorge Nacarino y confirman las fuentes policiales consultadas. De hecho, el propio director adjunto operativo de la Policía Nacional, el comisario principal José Ángel González, ya afirmó en una rueda de prensa que habían hablado con los líderes de "esos colectivos cuya cultura les hace estar en la calle para que se acabe su presencia sin justificación en la vía pública" en referencia principalmente a los clanes de etnia gitana.
Pese a estos llamamientos, los jóvenes y los mayores de estos clanes se resisten al confinamiento como reconoce Emilio, líder vecinal de Puente de Vallecas. "La mayoría sigue las indicaciones del estado de alarma, pero es cierto que hay barrios donde la gente sigue estando en la calle continuamente y la Policía Municipal sabe quienes son los que incumplen la norma".
"Ya teníamos problemas antes del confinamiento con las barbacoas nocturnas en la zona de El Pozo y Entrevías y eso no ha cambiado", agrega un vecino de la zona.
Hay quien achaca también al "nivel cultural en distritos con menor capital" que cierta gente "no se tome tan en serio las restricciones". Aunque desde la asociación vecinal de Puente de Vallecas inciden en que "la mayoría las cumple" y las multas son por "cuestiones leves" como demuestra "el bajo número de detenciones".