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Una alcaldesa de Calahorra (La Rioja) del PSOE usa la cuarentena para publicitar su tienda familiar en las redes municipales

La alcaldesa socialista de Calahorra (La Rioja), Elisa Garrido, ha utilizado el perfil de las redes sociales del Ayuntamiento para publicitar la tienda de frutas y verduras que gestiona su hermano en el centro del municipio. Hasta entonces, las redes sociales del Consistorio sólo habían difundido mensajes del Gobierno de Pedro Sánchez.

El pasado domingo, el Facebook del Ayuntamiento de Calahorra publicó: “Elisa nos presenta unos guisantes frescos. Todos sabemos que tenemos grandes productos porque Calahorra es la ciudad de la verdura. ¡Calahorra calidad!”. Este mensaje iba acompañado de una fotografía en la que se observaban unos guisantes con el logo de la empresa de la familia de la alcaldesa.
De la misma manera, el Consistorio riojano también utilizó su perfil en Instagram para promocionar el negocio familiar de la alcaldesa socialista. Anteriormente, tanto el Facebook como el Twitter del Ayuntamiento de Calahorra sólo habían sido utilizados para divulgar los mensajes del Gobierno de Pedro Sánchez para prevenir más contagios compartiendo mensajes de la Delegación del Gobierno en La Rioja.
Además, la tienda de frutas y verduras también está siendo promocionada en la página web del Ayuntamiento, donde figura como una de los establecimientos que reparte a domicilio. Junto al nombre del establecimiento familiar aparece el teléfono y el horario en el que lleva la compra a las casas de los vecinos.
La tienda familiar de la alcaldesa de Calahorra, llamada ‘Angelines’, fue inaugurada por sus padres hoy jubilados. En la actualidad, el negocio se encuentra regentado por el hermano de la socialista Elisa Garrido, ya que ella, al ser la alcaldesa del municipio y trabajar en régimen de dedicación exclusiva, no puede hacerlo.
En los últimos días, la socialista Elisa Garrido se ha visto cuestionada por la gestión que está haciendo de la crisis del coronavirus, al negarse a que los agricultores fumigasen de manera voluntaria las calles y el mobiliario urbano del municipio; prohibiendo que cinco vehículos de Protección Civil ayuden a la Policía o rechazando una donación de tejido de unos fabricantes de calzado para la fabricación de mascarillas.