Europa

Noticias por hora

Policías matan a tiros a un afroamericano desarmado cuando se resistía a ser arrestado en EE.UU.


Dos agentes de policía mataron a tiros este viernes a Rayshard Brooks, un afroamericano de 27 años que ofreció resistencia cuando estaba siendo arrestado en Atlanta (Georgia, EE.UU.), según se aprecia en un vídeo difundido en las redes sociales.
En la grabación se ve a dos policías forcejeando con Brooks en el suelo, mientras éste trata de agarrar la pistola paralizante de uno de ellos. Cuando lo logra, da un puñetazo en la cara a uno de los agentes, que responde lanzándole una descarga.
En ese momento, Brooks escapa corriendo, pero los policías lo persiguen y, tras dispararle varias veces, logran abatirlo.

Al parecer, alguien avisó a la policía porque el joven, presuntamente, se hallaba en estado de ebriedad durmiendo en el interior de un vehículo. Desde la Policía aseguran que, tras dar positivo a la prueba de alcoholemia, trataron de detenerlo, pero éste no colaboró y les arrebató una táser.
Brooks fue trasladado a un hospital, donde falleció poco después. Uno de los agentes implicados también tuvo que ser atendido por una lesión, aunque fue dado de alta posteriormente. Las autoridades ya han abierto una investigación para esclarecer lo sucedido.
Las imágenes han causado polémica en el país, en medio de un clima encrespado de indignación contra la brutalidad policial tras la muerte del afroamericano George Floyd tras ser arrestado en Mineápolis.
Algunas personas se reunieron en el lugar de los hechos para mostrar su repulsa, mientras que otros se sirvieron de las redes sociales para expresar su indignación. "Alguien está mintiendo y no es este vídeo", expresó la periodista Holly Figuera O’Reilly en su Twitter, que dice no creerse el argumento de los policías que -escribe- "dicen que agarró su táser y no tuvieron más remedio que dispararle". "No tengo palabras", comentó otra usuaria en Twitter.
El pasado 25 de mayo George Floyd, un afroamericano de 46 años que se hallaba desarmado, falleció después que un policía llamado Derek Chauvin le presionara el cuello con una rodilla durante casi nueve minutos, en un arresto llevado a cabo en Mineápolis (Minesota, EE.UU.).
La muerte de Floyd desencadenó protestas al día siguiente, que se propagaron rápidamente por todo el país, derivando en episodios de violencia, enfrentamientos con la Policía, saqueos de negocios y destrozos.
Chauvin, que afronta cargos de homicidio en segundo grado, fue despedido junto con otros tres agentes. El expolicía acudió este lunes a su primera audiencia judicial, realizada por videoconferencia, en la que se le impuso una fianza de 1,25 millones de dólares, sin condiciones.