Europa

Noticias por hora

El Gobierno espera un gesto inminente de Felipe VI para distanciarse más de su padre


El Gobierno espera un gesto inminente de Felipe VI sobre la situación de su padre, el Rey emérito. Es lo que aseguraban este sábado fuentes de la Moncloa. Y es que tanto el Ejecutivo como la Zarzuela son conscientes de que las informaciones publicadas sobre la situación del anterior jefe del Estado son tan demoledoras que están provocando una crisis institucional que puede crecer si no hay respuesta.
"Llevamos tiempo trabajando en esto y habrá resultado pronto. Esto no puede afectar al rey Felipe", sostienen fuentes de primer nivel del Gobierno. "Sí, creemos que puede haber un gesto pronto, pasadas las elecciones vascas y gallegas de este domingo —concede otro alto cargo de la Moncloa—. Es insoportable este goteo de noticias hora tras hora, día tras días. Es un escándalo y lo que está en juego es el reinado de su propia hija", la princesa Leonor. "Cualquier cosa puede pasar", sentencia un ministro. 
El objetivo, como adelantó El Confidencial, es tomar medidas que sirvan para poner un cortafuegos eficaz entre el actual Rey y su padre. Entre las medidas barajadas están las relacionadas con la salida de Juan Carlos de Borbón de las dependencias de la Zarzuela —la alternativa extrema es que salga del país— a otras que supongan revisar el estatus legal del monarca emérito.
Por eso, el Gobierno y la Casa Real llevan meses trabajando en el estudio de medidas que puedan facilitar esa estrategia para preservar la institucionalidad y salvar la Corona y a su actual titular. Un trabajo discreto que concierne al núcleo duro de poder del Ejecutivo. De hecho, dos ministros de peso consultados por este diario este sábado decían desconocer los planes y las previsiones. La cautela es máxima e impera la reserva. Por razones obvias, por lo delicadísimo de la situación y porque la monarquía es la clave de bóveda del sistema democrático que precisamente el exjefe del Estado ayudó a levantar en la Transición.
"Llevamos tiempo trabajando en esto y habrá resultado pronto. Esto no puede afectar al rey Felipe", insisten desde el Ejecutivo
Las informaciones publicadas esta semana sobre las actividades de Juan Carlos I son tan contundentes, "demoledoras", que pueden haber precipitado las decisiones, según diferentes fuentes del Gobierno. Entre ellas, la evidencia gráfica de que montó una estructura 'offshore' en Panamá, la fundación Lucum, que le pudo servir para ocultar 64,8 millones de euros ingresados por el rey de Arabia Saudí en 2008. La rúbrica del Rey emérito aparecía en el documento privado. Un reconocimiento de su puño y letra. Él era el primer beneficiario de los fondos y el "segundo beneficiario" de la fortuna era su hijo.
Informaciones "inquietantes"
Pero, también como publicó este medio, el rey Juan Carlos hizo retiradas de efectivo desde 2008 hasta 2012 desde la cuenta en Ginebra que usó para esconder los 64,8 millones entregados por el monarca saudí. Los movimientos de este depósito, abierto a nombre de la sociedad instrumental panameña Lucum Foundation, reflejan salidas por importes de 100.000 euros mensuales. Salidas de efectivo que el entonces jefe del Estado justificaba para "gastos personales", y eso que por aquellos años recibía un salario bruto anual de 292.752 euros. Nunca declaró esos fondos a la Agencia Tributaria.
Don Juan Carlos sigue viviendo en la Zarzuela, pero podría ser invitado por su hijo a marcharse. También podría decidir una revisión de su estatus
Ya el presidente Sánchez lanzó un mensaje inequívoco de cesura con el periodo anterior el pasado miércoles, en una comparecencia desde la Moncloa con el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y también en una entrevista conjunta con 'elDiario.es' e 'infoLibre'. Las informaciones sobre el exjefe del Estado son "perturbadoras" e "inquietantes", también para el Ejecutivo. Elogió la labor de los medios por "no mirar para otro lado" y agradeció al monarca que pusiera tierra de por medio con su progenitor. Una declaración contundente y que simbolizaba un cambio radical de estrategia y que, como deslizaban en la Moncloa, fue concertada con la Zarzuela.
Las medidas para levantar esa muralla de distancia respecto de su padre dependen, en todo caso, y como señalan las distintas fuentes consultadas, de la decisión de Felipe VI y en algunos casos también del propio Rey emérito, al que el Ejecutivo pide "cooperar" para que la situación no se complique y no se dañe más la institución. Solo por esa circunstancia se retrasaría el anuncio de la decisión, siempre según el Gobierno. Esta semana, el monarca tiene previsto continuar con su gira por las comunidades autónomas para relanzar el turismo nacional después del primer combate del coronavirus y el jueves presidirá, con la reina Letizia, la ceremonia de Estado de homenaje a las víctimas del covid-19. Fuentes de la Moncloa creen que incluso sería una buena salida que el Rey anunciara la decisión antes del mismo jueves.
Felipe VI ya dio un paso decisivo para distanciarse de su padre en marzo, al día siguiente de la declaración del estado de alarma. La Casa Real hizo público un comunicado histórico en el que subrayaba que no tenía conocimiento de las actividades oscuras de don Juan Carlos, que renunciaba a la herencia que personalmente le pudiera corresponder y en el que adelantaba que le retiraba la asignación pública. Pero su padre siguió viviendo en la Zarzuela.
Competencia sobre la estructura
Entre las competencias que la Constitución, en su artículo 65, reserva al jefe de Estado está la administración del Presupuesto asignado a la Corona, así como la organización de su estructura
Cuando estalló el caso Urdangarin que terminó con el cuñado del actual monarca en la cárcel, Felipe VI ya tomó la decisión de reducir la familia real, limitándola a los Reyes, sus hijas —la princesa Leonor y la infanta Sofía— y los Reyes eméritos, Juan Carlos y Sofía. Ahora, según fuentes del Gobierno, podría anunciar alguna medida similar. Don Juan Carlos mantiene el título de Rey por un real decreto de 2014, previo a su abdicación, pero la organización de la Casa no requeriría de ningún cambio jurídico.
La Fiscalía del Supremo investiga al emérito y deberá decidir si presenta querella por delitos presuntamente cometidos después de 2014
La Fiscalía del Tribunal Supremo investiga al Rey emérito y deberá decidir si presenta querella por delitos presuntamente cometidos después de que dejara el trono, hace seis años. En todo caso, el Ministerio Público ya ha recibido una parte de la documentación del proceso que se instruye en Suiza, del que se deduce que siendo jefe de Estado entregó a su amante Corinna Larsen 65 millones de euros y constan diferentes testimonios sobre el uso habitual de ese dinero por parte del entonces Rey.
La Fiscalía de Suiza aún tiene que enviar un segundo bloque de documentación con las investigaciones que ya ha realizado. El fiscal del Supremo encargado del caso en España no tiene previsto tomar declaraciones ni ratificar la información procedente de Suiza antes de decidir si presenta o no la querella.
La principal dificultad para actuar es que tienen que ser hechos posteriores a su abdicación, porque antes estaba protegido por la inviolabilidad que preve la Constitución en su artículo 56.3 y que Sánchez ha planteado revisar, aunque toda reforma de la Carta Magna se presenta como una empresa imposible. En caso de delito fiscal, la prescripción es de cinco años, por lo que no pueden ser hechos anteriores a 2015. El Ministerio Público considera imposible que la Justicia suiza pueda tomar declaración al Rey emérito.