Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han desarrollado una nueva mascarilla, cuyos filtros están hechos a partir de nanofibras, lo que hace que su protección sea 10 veces mayor, como han anunciado en un comunicado. 
Además, este diseño tiene otras ventajas: resiste durante varios días, se puede lavar y es biodegradable. El filtro es compatible con la protección FFP1, FFP2, FFP3 y con las mascarillas quirúrgicas, pudiéndose incorporar a todas ellas. 
"Esta tecnología presenta bastantes ventajas frente a la tecnología tradicional y además es igual de económica", recoge el comunicado. 
Esta semana ha llegado al mercado español un lote de medio millón de mascarillas de nanofibras, que se distribuyen a través de organismos públicos, farmacias y supermercados.
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"Desde el inicio de la pandemia, el CSIC está desarrollando una estrategia que asegure que el conocimiento y las tecnologías relacionadas con el COVID-19 lleguen lo antes posible a la sociedad en condiciones razonables para su adquisición. Este es un ejemplo claro de éxito de colaboración público-privada", señala la doctora Ángela Ribeiro, vicepresidenta adjunta de Transferencia del Conocimiento del CSIC.
La mascarilla ha sido certificada y su diseño surge por la necesidad de tener materiales de filtración propios. Antes provenían principalmente de China y, durante la emergencia sanitaria, se interrumpieron los suministros. 
Además, se aumentará su producción a lo largo de las semanas con el objetivo de alcanzar los 4 millones de unidades mensuales en septiembre y, a partir de octubre, llegar a los 11 millones semanales. 
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El nuevo material ha sido desarrollado por el equipo liderado por el investigador José María Lagarón, del Instituto de Agroquímica y Técnica Alimentaria (IATA-CSIC), y la empresa tecnológica del CSIC, Bioinicia. 
Se dotará a otras empresas de los filtros de nanofibras o de la maquinaria industrial necesaria para producirlas: "Esta iniciativa no pretende competir a medio y largo plazo con los fabricantes de mascarillas ya existentes". 
Por ello, se espera que, próximamente, otras empresas españolas lancen sus propias mascarillas incluyendo estos filtros. 
Asimismo, Larangón, el investigador que ha dirigido la investigación, ha anunciado que están "a punto de cerrar" acuerdos de distribución con Latinoamérica, Canadá y Estados Unidos.