Europa

Noticias por hora

La 'rebelión' de los alcaldes eleva la presión: "Tememos que el Gobierno nos castigue y nos deje sin ayudas"


Lo que se ha dado en llamar la rebelión de los alcaldes, es decir, el grupo de alcaldes de grandes municipios que se opone al acuerdo entre el Gobierno y la Femp (Federación Española de Municipios y Provincias) para el reparto de ayudas frente al coronavirus, sigue elevando la presión, pero teme que precisamente esa oposición acarree un "castigo" por parte del Ejecutivo y éste acabe dejándoles sin ningún euro para hacer frente a la situación.
"El Gobierno no puede castigar a nuestras ciudades porque estemos en contra de algunos puntos del acuerdo. No pueden pensar que la solución es castigarnos y dejarnos sin ese dinero", asegura Jorge Azcón, alcalde de Zaragoza y una de las voces que más abiertamente se ha manifestado contra el plan de Hacienda.
En dicho plan, Moncloa establece el mecanismo para utilizar los ahorros de los municipios, los remanentes, -que los propios Ayuntamientos no puede usar desde 2012 por ley- para paliar los efectos económicos y sociales del Covid-19. A cambio, se compromete a devolver ese dinero, unos 14.000 millones, en un plazo de 10 años además de crear un fondo de 5.000 millones (2.000 para este año y 3.000 para 2021) a cargo de los Presupuestos Generales del Estado al que, eso sí, sólo podrán acceder aquellas localidades que hayan aportado algo.
Aunque el acuerdo contempla otros puntos, la polémica se deriva fundamentalmente de esta parte porque una treintena de ayuntamientos considera que "vulnera la autonomía financiera de las entidades locales" y genera "una discriminación inadmisible" entre ellas. El Gobierno transformó el acuerdo en un real decreto que ahora debe ser aprobado por el Congreso de los Diputados, pero los consistorios están convencidos de que eso no ocurrirá porque todos los grupos parlamentarios, a excepción del PSOE, se han mostrado en contra. De ahí el temor a que el Gobierno les cierre el grifo.
"Hacienda intentará jugar con las ayudas con las que sí estamos de acuerdo y me temo que, si no sale adelante el real decreto, tampoco aprobará el resto de medidas que consideramos necesarias", explica el representante zaragozano. Azcón se refiere, entre otras, a la flexibilización de la regla de gasto para 2020 o a la línea de 275 millones, ampliables a 400, para compensar el déficit en los servicios de transporte de los municipios, después de que éstos se redujesen a mínimos durante el estado de alarma.
"Los ayuntamientos necesitamos ayuda urgente porque no ha llegado ni un sólo euro público y las ayudas de alimentación se están disparando", cuenta al otro lado del teléfono. A su entender, el todo o nada que podría plantear el Ejecutivo de Pedro Sánchez perjudicará, sobre todo, a los ciudadanos.

Reunión el martes

Por esa razón y para dejar patente su disconformidad, esos 30 consistorios volverán a reunirse de manera telemática el próximo martes. En la videoconferencia estarán los 28 municipios que se han adherido hasta la fecha al manifiesto del pasado 7 de agosto contra el acuerdo (Alicante, Almería, Badalona, Cádiz, Córdoba, Granada, Lleida, Madrid, Málaga, Marbella, Murcia, Orense, Oviedo, Palencia, Pamplona, Pontevedra, Pozuelo de Alarcón, Reus, Salamanca, Santander, Santa Cruz de Tenerife, Tarragona, Telde, Terrasa, Teruel, Valencia, Badajoz y Zaragoza) y otras dos ciudades que participarán como invitadas a la reunión: Barcelona y Torrelavega.
En conjunto suman una población de más de 11 millones de personas con alcaldes de 13 formaciones políticas diferentes y todos, según Azcón, van a una en su protesta. "No estamos de acuerdo con ese pacto", asegura Azcón. El Ministerio de Hacienda y la ministra, María Jesús Montero, se han negado hasta el momento a dialogar con los representantes municipales y, para más inri, el asunto ha causado un cisma en la tradicional unión que caracterizaba a la Femp.
En la votación final del acuerdo, se produjo un empate en la junta de gobierno de la organización y sólo el voto de calidad del socialista Abel Caballero, presidente de la federación y alcalde de Vigo, decantó la balanza a favor del sí. Desde entonces el malestar es más que evidente y podría marcar un antes y un después en la organización de representación municipal más importante de nuestro país.
"La Femp ha saltado por los aires. Había una regla no escrita de consenso y eso se ha roto. Hoy la federación tiene una grave crisis de representación y legitimidad como nunca en la historia había tenido y eso es un problema muy serio", advierte Azcón.