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El 'marianismo' se revuelve contra el nuevo PP y pide precaución ante Kitchen


El 'marianismo' está molesto con el "nuevo PP", el de Pablo Casado. La premura con la que la dirección de Génova ha marcado distancias con Jorge Fernández Díaz, especialmente, y con María Dolores de Cospedal por el caso Kitchen ha llevado a exrepresentantes del Gobierno de Mariano Rajoy a arremeter contra una estrategia que consideran "precipitada" ante, de momento "meras elucubraciones".
Piden respetar la "presunción de inocencia", algo que, dicen, cuidó el partido durante la etapa del expresidente del Gobierno a base de errores, como el caso de la dimisión de Pilar Barreiro, que fue decisiva ante la presión de Ciudadanos para pactar los Presupuestos de 2018.Pedro Antonio Sánchez, expresidente de Murcia, una región que conoce a la perfección el secretario general del PP, Teodoro García Egea; o la malograda Rita Barberá, exalcaldesa de Valencia. Son dos casos de dirigentes populares que fueron imputados y, más tarde, absueltos.
Es el ejemplo que utiliza el 'marianismo' para pedir "prudencia" ante las voces que salen de Génova durante los últimos días y que pretenden fijar un muro de contención entre el caso Kitchen y la gestión de Casado. "Distancia, Casado era el vicesecretario de Comunicación de Génova y, como mucho, tenía que dar explicaciones de las acusaciones que hacían a los suyos", repiten desde la dirección nacional. Nada que ver con lo que pudo hacerse en el Ministerio del Interior o en la Secretaría General.
Pero desde el entorno de Rajoy creen que Casado y los suyos están cometiendo un error dejando solos a los pesos pesados de la anterior etapa. "Marcar distancias con Francisco Martínez, que no era del partido y no es ni afiliado es lógico, pero sin Rajoy, que apostó por él, y sin Cospedal, Casado no sería nadie", lamentan. Piden, en definitiva, esa "prudencia" y recuerdan que ahora mismo hay "cero imputaciones". El 'marianismo' echa de menos, en definitiva, una defensa del nuevo PP de lo que fueron las dos legislaturas de Gobierno, principalmente. Creen, además, que Casado vuelve a equivocarse y recuerdan el momento en el que el hoy presidente del partido recomendó en una rueda de prensa en Génova en el mes de febrero de 2016 que Rita Barberá diera "un paso atrás" incluso antes de que la exregidora fuera imputada por un presunto delito de blanqueo de capitales en el Ayuntamiento de Valencia. Todo quedó en nada.
Hay varias voces populares que, en público, ya han partido una lanza por Rajoy. Uno de ellos es Cristóbal Montoro, exministro de Hacienda y responsable de los Presupuestos y regla de gasto en vigor. Y otro es el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, quien ha asegurado que el expresidente es su "amigo" y que confía en él. "Siempre que ha podido él a mí también me ha ayudado y ha apostado por mí, y yo estoy muy agradecido", aseguro en una entrevista en RNE.
En el 'marianismo' las alarmas han saltado porque el horizonte judicial y político del caso Kitchen puede llegar a empañar el legado político del expresidente. Desde su entorno aseguran que una de sus preocupaciones cuando tuvo que abandonar La Moncloa de forma precipitada por la moción de censura fue intentar dejar claro que sus siete años y medio de Gobierno sirvieron para evitar el rescate soberano y para iniciar la recuperación. Esa fue su, podría decirse, obsesión une vez instalado en el Registro de la Propiedad. De hecho es el asunto central de su libro 'Una España mejor'. Respecto a la posibilidad de que Rajoy tuviera responsabilidad en la presunta utilización del Ministerio del Interior para espiar a Luis Bárcenas desde su entorno se apunta a que el expresidente dejará claro en el Congreso, si es que es llamado a comparecer en la comisión de investigación, que cualquier presunta utilización de las instituciones hubiera sido cortada de raíz por él mismo. Y más, añaden, tratándose de Luis Bárcenas y tras la filtración de los SMS que envió al extesorero del PP.
Fuentes de la dirección nacional insisten en que la posible implicación de exaltos cargos del 'marianismo' en el caso Kitchen les produce "tristeza" porque se trata de "excompañeros", pero insisten en señalar que se trata de un caso "de otra tapa". Destacan que Casado y García Egea, incluso, rechazaron la petición de Fernández Díaz de liderar las listas por Barcelona en las elecciones generales del 28-A optando por el fichaje de Cayetana Álvarez de Toledo.
El PP tiene perfectamente tasado en sus estatutos qué ocurriría en caso de imputación de uno de sus afiliados, como siguen siendo tanto Jorge Fernández como María Dolores de Cospedal: "Desde el momento en que se tenga conocimiento de la existencia de una imputación judicial a un afiliado (...) se procederá a la apertura de un expediente informativo, el cual se transformará en un expediente disciplinario en el momento en el que se produzca el señalamiento del juicio oral del procedimiento judicial correspondiente. La resolución de dicho expediente disciplinario tendrá lugar cuando se dicte sentencia o, en su caso, auto de sobreseimiento que ponga fin al procedimiento judicial".